Circula desde hace años una idea curiosa: las chinches de cama prefieren el rojo y el negro, y huyen del amarillo o del verde. Viene de un estudio de laboratorio en el que se ofrecían refugios de distintos colores y los insectos elegían casi siempre los oscuros.
Qué medía en realidad ese estudio
No medía a quién pican, sino dónde se esconden. La chinche busca un refugio estrecho y oscuro, parecido a la grieta donde pasa el día, y por eso se mete antes bajo una tela oscura que bajo una clara. Cambiar de color no hace que te piquen menos: la que ya vive en la costura del colchón va a salir igual cuando te acuestes.
Por qué sí importa el color de tus sábanas
Por un motivo práctico: sobre una sábana blanca o clara se ven los rastros. Los puntitos negros de los excrementos y las manchas rojizas de sangre pasan desapercibidos en una tela oscura y saltan a la vista en una clara. Si sospechas que tienes chinches, cambiar a ropa de cama lisa y clara durante unos días es la forma más barata de confirmarlo.
¿Has visto ya esos puntitos negros en la sábana? Llama gratis al 900 264 462 y un técnico lo confirma hoy o mañana en tu dormitorio. Te explicamos cómo tratamos las chinches en casa.
Lo que de verdad reduce el problema
- Separar la cama de la pared y no dejar faldones ni ropa tocando el suelo.
- Lavar a 60 grados sábanas, fundas y pijamas, y secarlos con calor.
- Revisar las costuras del colchón, del somier y del cabecero con una linterna.
- No cambiar de habitación para dormir: es la forma más rápida de llevar el problema a otra cama.
Cuándo deja de ser cosa de sábanas
Si encuentras rastro en las costuras o amaneces con picaduras varias noches seguidas, ya hay una colonia instalada y el color de la cama es lo de menos. En nuestra página de fumigación de chinches en Madrid explicamos cómo se trata la habitación y por qué hace falta una segunda visita para los huevos.