Una picadura aislada no dice gran cosa. Lo que delata a las chinches es el patrón: varias marcas seguidas, siempre en la piel que queda al descubierto mientras duermes, y que aparecen de una noche para otra sin que hayas salido de casa.
Cómo son las picaduras de chinche
Suelen salir en hilera o en grupos de tres o cuatro, en brazos, hombros, cuello y tobillos. Pican rojas y con el centro más marcado, y el picor a veces tarda horas en aparecer, así que es fácil atribuirlas a otra cosa. No todo el mundo reacciona igual: en la misma cama, una persona puede amanecer llena de marcas y la otra sin nada, y eso no significa que solo pique a una.
Cómo distinguirlas de una picadura de mosquito
El mosquito pica de forma dispersa y a cualquier hora; la chinche pica de madrugada y sigue una línea, porque se desplaza por la piel mientras se alimenta. Si las marcas aparecen siempre después de dormir y nunca cuando pasas la noche fuera, el foco está en tu dormitorio.
Las señales que hay que buscar en la cama
- Puntitos negros en las costuras del colchón, del somier o del cabecero: son sus excrementos.
- Manchas marrones o rojizas en la sábana, del tamaño de una cabeza de alfiler.
- Pieles translúcidas, las mudas que dejan al crecer.
- Un olor dulzón y persistente en la habitación cuando la infestación lleva tiempo.
Qué hacer y qué no
No tires el colchón todavía: casi nunca hace falta y, si lo sacas por el portal, puedes repartir el problema por el edificio. Tampoco muevas la ropa de la habitación a otro dormitorio, porque es la forma más habitual de que las chinches lleguen a una segunda cama. Lava a 60 grados lo que puedas, mete en bolsa cerrada lo que no y deja el resto como está hasta la inspección.
Cuándo llamar
Si has visto el rastro en las costuras o las marcas se repiten varias noches, el insecticida de supermercado no va a resolverlo: alcanza a los adultos que ves, no a los huevos escondidos en las juntas. Te contamos cómo es el tratamiento y qué tienes que preparar en nuestra página de fumigación de chinches en Madrid.