Si te sobrevuelan al asomarte o tienes la terraza llena de excremento, hay nido arriba. Nuestro control de gaviotas empieza hoy o mañana: vemos dónde está el nido y te decimos qué se puede hacer y cuándo.
años resolviendo plagas en casas y jardines de Madrid, desde 1986
Ahí es donde está el problema.
Antes de tocar un nido, comprobamos qué permite.
Quien inspecciona es quien trata.
Entonces hay pollos cerca. Te lo miramos hoy o mañana.
Casi nadie las ve anidar: lo que se nota es el ruido, el excremento y, de golpe, que no puedes asomarte. Estas son las cuatro señales que lo confirman.
Cuando una se aposta fija en el caballete y no se mueve, está vigilando el nido.
Bajan en picado y chillan cuando sales a la terraza o al tendedero. No es casualidad: hay pollos a pocos metros y estás demasiado cerca.
Pisadas fuertes, chillidos y arrastre de objetos justo encima del techo. Suele empezar antes del amanecer y repetirse cada día a la misma hora.
Manchas grandes y blancas en el suelo, en el toldo y en los coches. Es mucho más abundante y más corrosivo que el de una paloma.
Palos, plásticos y restos del nido acaban en el desagüe. El primer aviso llega muchas veces en forma de gotera después de una tormenta.
No es lo mismo y no se resuelve igual. El nido de una gaviota no se retira por libre, y eso cambia por completo lo que se puede hacer y en qué momento del año.
Aquí lo primero es una inspección y un plan, no un producto.
Si es esto, mira control de palomas.
Buscan un plano horizontal, a resguardo y sin paso de gente. Estos son los cuatro sitios donde las encontramos siempre.
El sitio favorito. Grava, plano y sin nadie subiendo: no necesitan nada más para instalarse.
En cubierta inclinada se colocan en la parte alta, desde donde controlan todo y ven venir a cualquiera.
Protegido del viento y sin nadie mirando. Es donde peor se ve desde abajo, donde más tarde se detecta y donde sacan los pollos adelante sin que nadie se entere.
El caso que más molesta, porque el nido está a metros de la zona de estar. Aquí es donde llegan casi todas las llamadas.
Con gaviotas el primer paso no es actuar sobre el ave: es ver qué hay arriba, en qué punto del ciclo está y qué permite la normativa vigente en ese momento del año.
Dónde está el nido, cuántos hay y si ya hay pollos.
Comprobamos qué permite la norma en tu caso y en qué fecha.
Se les quita el sitio: plano, resguardo y acceso al agua.
Retirada de restos, desinfección y comprobación después.
Y si toca esperar, te decimos hasta cuándo y qué hacer mientras tanto. Presupuesto sin compromiso.
Con gaviotas la prueba es la temporada siguiente: que no vuelvan a anidar en el mismo sitio. Por eso el trabajo no acaba en la retirada, sino en dejar la cubierta sin sitio donde instalarse.
Dentro del periodo de garantía y sin coste, revisando qué punto ha fallado.
Comprobamos qué permite la normativa vigente antes de tocar nada, y en qué momento del año.
Con lo que hemos visto en la cubierta, por si lo necesitas para la comunidad o el seguro.
Nacho Pardo
Ático en Madrid capital
Lo que buscan es un plano horizontal sin gente. Eso lo hay en un bloque de los setenta y en una promoción de este año.
Cubierta plana y casetón: la combinación que más nidos concentra.
Tratamos tu edificio y te damos el informe si el nido está en zona común.
El nido a metros de la zona de estar. Es donde más urge y donde más molesta.
Menos habitual, pero pasa cuando hay agua cerca y la cubierta está libre.
Lo que más nos preguntáis, casi siempre en plena temporada de cría.
No. Actuar sobre un nido con huevos o con pollos no es algo que se pueda hacer por libre, y quitarlo por tu cuenta te puede meter en un problema. En la visita comprobamos qué permite la normativa vigente en tu caso y en qué momento del año.
Depende de en qué punto del ciclo estén. Si hay pollos, lo que se trabaja es la protección de la zona y el plan para cuando el nido quede vacío. Si no hay nido activo, se puede actuar sobre la cubierta directamente.
No te atacan a ti: defienden a los pollos. En cuanto nacen, cualquiera que se acerque a pocos metros recibe el mismo aviso. Es la señal más clara de que el nido está muy cerca.
Sí. Se trabaja en la cubierta, no en la zona de estar, y lo que se instala queda arriba. El técnico te dice qué días conviene no subir y cuándo se puede volver a usar la terraza.
Depende de los metros de cubierta, de cuántos nidos haya y de qué haga falta instalar para que no vuelvan. Presupuesto sin compromiso y por escrito antes de empezar.
Tratamos lo que es tuyo y te damos por escrito lo que hemos visto arriba, para que la comunidad actúe en la parte que le corresponde.
Las tres salidas que se plantea cualquiera con un nido en la cubierta.
Evita que vuelvan el año siguiente
No, vuelven al mismo sitio
No, se acostumbran
Sí, es el objetivo
Comprueba qué permite la norma
No aplica
Sin comprobar nada
Es el punto de partida
Hay que subir a la cubierta
No
Sí, tú
Nosotros, con equipo
Limpieza y desatasco del sumidero
Queda pendiente
Lo haces tú
Incluido en el servicio
Revisión posterior
Ninguna
Ninguna
Incluida, y si vuelven volvemos
Entonces el nido sigue arriba. Un técnico sube a la cubierta hoy o mañana, ve en qué punto está y te dice qué se puede hacer.