Si cada mañana te amanecen montones nuevos en el césped, hay un topo trabajando debajo. Vamos hoy o mañana, localizamos la galería que usa a diario y eliminamos los topos del jardín sin levantar el césped.
años resolviendo plagas en casas y jardines de Madrid, desde 1986
Sin coste dentro del periodo de garantía.
Se actúa por puntos, no en todo el jardín.
Quien inspecciona es quien actúa.
La diferencia entre unas galerías viejas y un topo trabajando ahora mismo está en la tierra: la del montón reciente sale suelta y esponjosa, sin costra ni hierba encima. Esto es lo que miramos en la visita.
El topo empuja la tierra desde abajo, así que el montón no tiene boca a la vista.
Tierra fresca que aparece de un día para otro. Si los deshaces y al día siguiente hay otros, está activo.
El montón es cónico y la boca queda tapada por debajo. Si ves un agujero abierto a ras de suelo, ya no estamos hablando de un topo.
Caminos abultados que ceden al pisarlos: son las galerías de caza, a pocos centímetros de la superficie.
Al vaciar la tierra bajo las raíces, la hierba pierde el contacto y se seca justo por encima de la galería.
Se confunden constantemente y no se resuelven igual. Estas son las señales que las separan.
Se resuelve en la galería, sin levantar el jardín.
Si es esto, el planteamiento se parece más a una desratización.
El topo va donde hay lombrices y tierra fácil de excavar. Lo que cambia de un jardín a otro es por dónde entra y cuánto se nota.
Donde más se ve: cada montón deja un calvero y hay que rastrillar y resembrar después.
La línea de montones marca la galería de paso. Es la que hay que localizar, no los montones sueltos.
El daño no es que se coma nada: es que descalza las raíces al excavar por debajo.
Muchas veces entra por el linde, desde la parcela de al lado o desde un solar sin cuidar.
El primer paso decide todo lo demás: hay que dar con la galería principal, la que recorre todos los días. En los montones no hay nada que hacer.
Buscamos la galería de paso y por dónde entra a la parcela.
Se actúa dentro de la galería activa, no en los montones.
Se localiza por dónde llega desde fuera y se corta el paso.
Volvemos a comprobar que no salen montones nuevos.
Y si el jardín ya está libre, te lo decimos y te ahorras el servicio. Presupuesto sin compromiso.
Un jardín sin topos se juzga a las semanas, cuando ves si vuelven a salir montones. Por eso la revisión va incluida y no se cobra aparte.
Dentro del periodo de garantía volvemos y actuamos otra vez sin coste. No es una segunda venta.
Se trabaja en puntos concretos de la galería. Lo único que queda es rastrillar y resembrar donde había montones.
Si en la visita solo quedan galerías viejas, te lo decimos y te ahorras el servicio.
Rosa Iglesias
Chalet en Torrelodones
Al topo le interesa que haya lombrices y tierra blanda de excavar. El tamaño de la parcela le da bastante igual.
El caso típico en Madrid: riego frecuente, tierra blanda y lombrices de sobra.
La tierra trabajada y con riego por goteo es justo lo que busca.
Tratamos tu parcela y te decimos si está entrando desde la zona común.
No hace falta una finca: en pocos metros de césped bien regado también se instala.
Lo que más nos preguntáis por teléfono antes de que vayamos a verlo.
Casi siempre uno. El topo es solitario y territorial, y una sola galería puede llenar de montones un césped entero. Que haya muchos montones no significa que haya muchos topos.
Rara vez. El topo se acostumbra y sigue trabajando unos metros más allá, así que lo único que cambia es dónde salen los montones. Lo que funciona es actuar en la galería que usa a diario.
No. Se trabaja en puntos concretos de la galería. Lo que sí hay que hacer después es rastrillar y resembrar donde ya estaban los montones.
Sí. Los puntos de actuación van bajo tierra, dentro de la galería, y te decimos exactamente dónde están y qué precauciones tomar mientras dure el servicio.
Depende de los metros de jardín, de cuántas galerías activas haya y de si hay que cerrar el paso desde fuera. Damos presupuesto sin compromiso después de ver la parcela.
Sí, si el jardín le sigue conviniendo y tiene por dónde entrar. Por eso el servicio no acaba al retirar el que hay: se localiza el acceso y se revisa después.
Las tres salidas que se plantea cualquiera al ver el primer montón.
Llega al topo, que está en la galería
No, se acostumbra
No, sigue debajo
Sí, se actúa en la galería activa
Comprueba antes si sigue activo
No
No
Es el primer paso
Trabajo cada semana
Poco, pero se repite
Sí, y sin final
Ninguno, lo hacemos nosotros
Qué pasa el mes siguiente
Vuelven los montones
Vuelven los montones
Se revisa que no salgan nuevos
Revisión posterior
La haces tú
La haces tú
Incluida, y si vuelve volvemos
Entonces el topo sigue ahí. Un técnico va a verlo hoy o mañana, localiza la galería activa y te dice qué hace falta.