Si entran y salen siempre por el mismo punto, hay un nido detrás. Vamos hoy o mañana a quitar el nido de avispas con equipo de protección y sellamos el hueco para que no vuelvan a construir.
Según tu zona de Madrid.
Traje, careta y pértiga si hace falta.
No dejamos el panal en el hueco.
Empresa fundada en 1986.
Casi nunca se ve el nido entero: se ve el ir y venir por el mismo punto. Estos son los cuatro casos que más nos encontramos en vivienda.
El más frecuente en piso. Se oye un zumbido dentro del cajón y aparecen avispas sueltas en la habitación aunque la ventana esté cerrada. Hay que abrir el cajón, y eso no se hace sin equipo.
El nido de papel colgando, del tamaño de una pelota o mayor a final de verano. Es el más visible y el que más asusta, porque está justo a la altura de la cara.
Entran y salen sin parar por un hueco en la tierra o en una junta de la fachada. Es el más peligroso de los cuatro: se pisa sin verlo y salen en grupo.
Una o dos cada día, siempre en la misma habitación. Suele significar que el nido está en el hueco de la persiana, en el falso techo o en la cámara de aire.
Casi todas las picaduras que nos cuentan pasaron intentando quitarlo. Una avispa que se siente amenazada avisa a las demás, y entonces salen todas a la vez.
Una sola es suficiente para provocar una reacción grave en una persona alérgica, y mucha gente no sabe que lo es hasta la primera vez.
Sellar la entrada o prenderle fuego las obliga a buscar otra salida, y muchas veces esa salida da hacia dentro de la casa.
Solo alcanza a las que están fuera.
Salen por dentro del tabique.
Es cuando más avispas hay volando.
De ahí sale la mitad de los sustos.
Cuatro pasos, y el orden importa: primero se localiza, y se interviene cuando la colonia está dentro del nido.
Dónde está el nido, de qué especie es y qué tamaño tiene.
Con traje y careta, y con pértiga si está en altura.
Cerramos el hueco para que no vuelvan a construir ahí.
Volvemos a mirar el punto por si quedaban rezagadas.
Entonces el nido está detrás, y no para de crecer. Un técnico va a verlo hoy o mañana. Presupuesto sin compromiso.
Es lo primero que nos preguntáis, y con razón: el nido suele estar justo donde jugáis o coméis en verano.
Al anochecer o a primera hora, que es cuando están todas en el nido y hay menos vuelo alrededor.
Un panal abandonado sigue atrayendo y puede volver a ocuparse. Se baja y se retira de la vivienda.
El tiempo exacto antes de volver a la terraza o al jardín, y qué hacer si aparece alguna rezagada.
Con avispas la prueba es inmediata: o dejan de entrar por ese hueco, o no. Por eso volvemos a comprobar el punto y, si han vuelto a construir, lo retiramos otra vez.
Dentro del periodo de garantía, sin coste. No es una segunda venta.
Se trabaja desde fuera siempre que se puede, y te decimos qué ventana mantener cerrada.
Sin cerrar el acceso, el verano siguiente vuelven al mismo sitio.
Gonzalo Ferrer
Chalet en Las Rozas
En vivienda particular. Si el nido está en la fachada o en una zona común, retiramos lo que te corresponde y te decimos qué le toca a la comunidad.
Persianas, ventanas y falso techo. Coordinamos el acceso contigo, no con la portería.
Alero, porche y setos. Los nidos más grandes están casi siempre fuera de la casa.
Espacios que se abren poco: cuando se descubre, el nido ya está crecido.
Macetas, toldos y sumidero. Es donde más se convive con ellas en verano.
Lo que más nos preguntáis antes de que vayamos a verlo.
Damos cita para el mismo día o el siguiente. Con avispas conviene no esperar: el nido crece durante toda la temporada, y cuanto más grande, más complicada es la retirada.
La abeja es más redondeada y peluda, y su panal es de cera. La avispa es lisa, con la cintura marcada, y construye un nido de papel gris. Si resulta ser un enjambre de abejas no lo eliminamos: se avisa a un apicultor para retirarlo vivo.
El riesgo está en acercarse al nido, no en la avispa suelta. Hasta que vayamos, mantén la zona despejada y no tapes el hueco por donde entran. Al retirarlo te decimos cuánto esperar antes de volver a usar la zona.
De ahí salen casi todas las picaduras que nos cuentan. El aerosol solo alcanza a las que están fuera y el resto sale del nido a la vez; además, si el nido está en un hueco, el producto no llega al panal.
Depende de dónde esté, del tamaño que tenga y de si hay que trabajar en altura. Damos presupuesto sin compromiso, cerrado antes de empezar.
Se identifica en la visita: la asiática es más oscura y tiene las patas amarillas en la punta. Si lo es, te lo decimos, porque ni el manejo ni el aviso son los mismos que con una avispa común.
Fumigar solo mata las que están fuera, y si el nido queda, vuelven. Lo que hacemos es retirar el nido entero con la colonia dentro y sellar el hueco.
Las tres formas de acabar con un nido, y cómo suele terminar cada una.
Aerosol de supermercado
Quitarlo por tu cuenta
E-Plagas
Alcanza al panal entero
Solo a las que están fuera
Casi nunca
Sí, se retira el nido completo
Riesgo de picadura
Alto
El más alto
Ninguno para ti
Sirve si está dentro de un hueco
No llega al panal
No
Se abre el hueco con equipo
Se retira el panal
No, se queda ahí
A trozos
Entero, y se sella el hueco
Qué pasa el verano siguiente
Vuelven al mismo sitio
Vuelven al mismo sitio
El hueco está sellado
Entonces el nido sigue ahí y sigue creciendo. Un técnico va a verlo hoy o mañana, lo retira y sella el hueco.