Casi todas las plagas domésticas buscan lo mismo: algo que comer, algo que beber y un hueco donde esconderse. Quitar cualquiera de las tres cosas hace la casa menos apetecible, y eso se nota antes de llamar a nadie.
La comida
Guarda cereales, pasta, harina y comida de mascota en recipientes cerrados, no en su bolsa original. Vacía el cubo antes de dormir, limpia debajo de los electrodomésticos —la miga que cae detrás del frigorífico alimenta una colonia entera— y no dejes el comedero del animal lleno toda la noche.
El agua
Seca el fregadero y la ducha por la noche, arregla los goteos y revisa el plato de las macetas y el sumidero de la terraza. En verano, un plato con agua olvidado es suficiente para que los mosquitos críen a pocos metros de la mesa.
¿Lo has probado todo y siguen ahí? Llama gratis al 900 264 462 y un técnico va hoy o mañana a identificar la plaga y de dónde sale. Así trabajamos el control de plagas en casa.
El refugio
- Sella los pasamuros de tuberías y las holguras del fregadero y del lavavajillas.
- Revisa burletes de puertas, rejillas de ventilación y el cajón de la persiana.
- Ordena el trastero y el garaje: el cartón apilado es refugio y comida a la vez.
- Separa del muro la leña, los sacos de tierra y las macetas grandes del jardín.
Dónde está el límite
La prevención evita que empiece, pero no resuelve lo que ya está instalado. Cuando hay huevos, nidos o galerías, lo que ves es una parte pequeña de la población, y los productos de droguería solo alcanzan a esa parte. Por eso el problema vuelve a las dos semanas.
Cuándo llamar
Si ves insectos de día, encuentras excrementos o el mismo bicho reaparece cada pocos días, toca inspección. En control de plagas en Madrid explicamos cómo identificamos la plaga, qué tratamos y cómo cerramos los accesos para que no vuelva.