Una picadura aislada no dice gran cosa. Lo que delata a las chinches es el patrón: varias marcas seguidas, siempre en la piel que queda al descubierto mientras duermes, y que aparecen de una noche para otra sin que hayas salido de casa.
Cómo son las picaduras de chinche
Suelen salir en hilera o en grupos de tres o cuatro, en brazos, hombros, cuello y tobillos. Pican rojas y con el centro más marcado, y el picor a veces tarda horas en aparecer, así que es fácil atribuirlas a otra cosa. No todo el mundo reacciona igual: en la misma cama, una persona puede amanecer llena de marcas y la otra sin nada, y eso no significa que solo pique a una.
Cómo distinguirlas de una picadura de mosquito
El mosquito pica de forma dispersa y a cualquier hora; la chinche pica de madrugada y sigue una línea, porque se desplaza por la piel mientras se alimenta. Si las marcas aparecen siempre después de dormir y nunca cuando pasas la noche fuera, el foco está en tu dormitorio.
¿Amaneces con picaduras en fila varias noches seguidas? Llama gratis al 900 264 462: un técnico revisa el colchón hoy o mañana y te dice si son chinches. Así es nuestra fumigación de chinches.
Cómo saber si tienes chinches: la revisión de diez minutos
Las picaduras te ponen sobre la pista, pero la confirmación está en la cama. Hazlo de día, con buena luz y una linterna:
- Quita las sábanas y mira el colchón por las costuras, sobre todo en las esquinas y en el ribete de la cabecera. Es donde pasan el día.
- Levanta el colchón y revisa el somier, las patas de la cama y las uniones de la madera o del metal.
- Mira detrás del cabecero y en el rodapié más cercano a la cama.
- Revisa la mesilla: los cajones por dentro y las esquinas de abajo.
- Pasa una tarjeta de plástico por las costuras. Si sale algo oscuro o una chinche aplastada, ya no hay duda.
Las señales que hay que buscar en la cama
- Puntitos negros en las costuras del colchón, del somier o del cabecero: son sus excrementos.
- Manchas marrones o rojizas en la sábana, del tamaño de una cabeza de alfiler.
- Pieles translúcidas, las mudas que dejan al crecer.
- Un olor dulzón y persistente en la habitación cuando la infestación lleva tiempo.
Qué hacer y qué no
No tires el colchón todavía: casi nunca hace falta y, si lo sacas por el portal, puedes repartir el problema por el edificio. Tampoco muevas la ropa de la habitación a otro dormitorio, porque es la forma más habitual de que las chinches lleguen a una segunda cama. Lava a 60 grados lo que puedas, mete en bolsa cerrada lo que no y deja el resto como está hasta la inspección.
Cómo preparar la habitación para el tratamiento
Lo que hagas antes de que llegue el técnico ayuda a que el tratamiento llegue a todas partes:
- Lava a 60 grados y seca con calor la ropa de cama, los pijamas y la ropa que estaba cerca de la cama. Después, guárdala en bolsas cerradas hasta el tratamiento.
- Despeja el suelo alrededor de la cama: cajas, zapatos y ropa amontonada son escondites.
- Separa la cama de la pared unos centímetros.
- No saques muebles de la habitación a otras zonas de la casa: si tienen chinches, las llevas contigo.
- Sigue durmiendo en tu cama si puedes. Si te vas al sofá, te siguen, y el problema se extiende a otra habitación.
Cuándo llamar
Si has visto el rastro en las costuras o las marcas se repiten varias noches, el insecticida de supermercado no va a resolverlo: alcanza a los adultos que ves, no a los huevos escondidos en las juntas. Te contamos cómo es el tratamiento y qué tienes que preparar en nuestra página de fumigación de chinches en Madrid.