Si oyes correteos por la noche, ya hay una rata dentro. La desratización empieza hoy o mañana: buscamos el acceso, tratamos con cebaderos precintados y volvemos a revisar.
Según tu zona de Madrid.
Cerrados con llave, sin producto accesible.
Y te decimos qué hay que cerrar.
La experiencia de nuestros profesionales.
El ruido dice mucho más de lo que parece: por dónde han entrado, cuántas hay y por dónde se mueven. Estos son los cuatro casos por los que más nos llaman en Madrid.
Se mueven por los huecos de instalación y por el tabique doble. Si las oyes ahí, casi siempre han entrado por un bajante o por una arqueta, y llevan más tiempo del que crees.
El ruido va y viene de un lado a otro, sobre todo al anochecer. Suelen subir desde el patio o desde el garaje por los pasos de tuberías, y ahí anidan porque nadie las molesta.
Es la puerta de entrada más habitual del edificio. Rastros junto al rodapié, cartones roídos y marcas de grasa en las esquinas por donde pasan siempre por el mismo sitio.
Madrigueras junto al muro, agujeros de dos dedos en la tierra y caminos marcados en el césped. Desde ahí entran a la casa en cuanto baja la temperatura.
Si solo se pone veneno, vuelven en cuanto pasa el efecto, porque el agujero sigue ahí. Por eso la visita empieza buscando el acceso, no colocando cebo.
Un hueco del ancho de dos dedos. Si la cabeza pasa, pasa entera: el resto del cuerpo se adapta.
Poco más que el grosor de un bolígrafo. Por eso aparecen en cocinas que están impecables.
La vía más común en edificio.
El hueco de los bajos basta.
Sin sellar tras una reforma.
Madrigueras pegadas al muro.
Cuatro pasos, y el primero no es poner cebo. Si no se cierra el acceso, el problema vuelve el mes siguiente.
Buscamos el acceso, el recorrido y dónde anidan.
Cebaderos precintados en los puntos de paso.
Te indicamos qué hay que cerrar para que no vuelvan.
Volvemos a revisar consumo y actividad.
Es lo normal: salen cuando la casa está en silencio. Un técnico va a verlo hoy o mañana. Presupuesto sin compromiso.
Es la primera pregunta que nos hace todo el mundo, y con razón. Así se trabaja en una vivienda habitada.
Precintado y con llave. Ni un niño ni un perro pueden acceder al producto, aunque vuelquen la caja.
Detrás de electrodomésticos, en el paso del garaje o junto al muro del jardín, nunca en zona de juego.
Con un plano sencillo, para que sepas qué hay en tu casa y puedas avisarnos si algo se mueve de sitio.
En desratización la prueba no es que caiga una rata: es que dejes de oírlas. Por eso volvemos a revisar y, si siguen, seguimos nosotros.
Dentro del periodo de garantía, sin coste. No es una segunda venta.
Cebaderos precintados y colocados fuera del alcance de niños y mascotas.
Sin sellar el acceso, cualquier tratamiento es temporal. Eso va en el informe.
En vivienda particular. Si el problema viene del portal o del garaje comunitario, te decimos qué parte podemos tratar y qué le toca a la comunidad.
Cocina, falso techo y patinillo. Coordinamos el acceso contigo, no con la portería.
Madrigueras junto al muro y accesos por el sótano. Se trata dentro y fuera.
Tu plaza y tu trastero. La zona común depende de la comunidad, y te lo explicamos.
El caso con más entradas posibles: arquetas, sumideros y muro medianero.
Lo que más nos preguntáis antes de que vayamos a verlo.
Sí. El cebo va dentro de cebaderos precintados con llave, colocados en los puntos de paso de la rata y fuera del alcance de niños y animales. Te dejamos por escrito dónde está cada uno.
Es la duda más habitual. Por eso la inspección busca primero el acceso y el nido: cuanto mejor se localiza el recorrido, más control hay sobre dónde acaban. Si aparece un olor, volvemos a localizarlo.
No. Con ratas se trabaja por consumo: hay que volver a revisar los cebaderos para ver si sigue habiendo actividad. El seguimiento va incluido en el servicio.
Te decimos exactamente qué hay que cerrar y con qué, porque sin eso cualquier tratamiento es temporal. Si quieres que lo hagamos nosotros, dínoslo y lo valoramos en el presupuesto.
Depende de los metros, de si hay jardín o garaje y del número de puntos que haya que cubrir. Te damos presupuesto sin compromiso tras la inspección, nunca un precio a ciegas por teléfono.
Tratamos tu vivienda y te explicamos qué parte corresponde a la comunidad, con el informe para que puedas presentarlo. El tratamiento de zonas comunes lo contrata la comunidad, no un vecino.
Las tres cosas que se prueban antes de llamar.
Veneno de droguería
Trampa de pegamento
E-Plagas
Localiza por dónde entran
No
No
Es el primer paso
Producto fuera del alcance de niños
Queda accesible
Queda accesible
Cebadero precintado con llave
Sirve si hay varias
Solo cae alguna
Una cada vez
Se trabaja el recorrido entero
Revisión posterior
La haces tú
La haces tú
Incluida, por consumo
Qué pasa el mes siguiente
Vuelven por el mismo hueco
Vuelven por el mismo hueco
El hueco está identificado
Entonces siguen dentro. Un técnico va a verlo hoy o mañana, busca el acceso y te dice qué hay que cerrar.